jueves, 21 de diciembre de 2006

Crítica de hoy: Piel de Jaguar




En uno de los momentos más impresentables de la televisión chilena en muchos años, existen pocos programas rescatables en la parrilla nocturna de este fin de 2006. Uno de ellos es Piel de Jaguar de TVN. Consiste en una serie de reportajes muy distintos entre sí, pero con un hilo común que se refiere a un chile moderno que muchas veces no enfrenta sus temas.


El programa trabaja un estilo documental, donde existe una cámara impertinente, un periodismo bastante más audaz que el que vemos a diario y una propuesta audiovisual moderna y muy ajustada al programa, algo muy pocas veces visto en nuestra plana televisión.
Una de las grandes virtudes del programa es que demuestra que si se puede hacer periodismo con opinión sin caer en el panfletarismo. El periodismo en Chile suele ser un periodismo tibio, amarillo, que no se mete con quien no le conviene, que usa esquemas clásicos de la teoría periodística, muchas veces obsoletos y que, lamentablemente, trabaja con un respeto o miedo excesivo frente a personas con las que hay que ser más punzante.

Entre otros temas tratados en Piel de Jaguar destacan la investigación sobre las extrañas muertes en Aysén, la radiografía sobre la sexualidad de las chilenas y el reportaje sobre los juicios a los mapuches.

En el primero, sobre las muertes de Aysén, el documental estableció una verdad periodística sobre la imposibilidad de que los jóvenes se hubiesen suicidado y dejo extremadamente claro el increíble tráfico de influencias, en donde están metidos jueces y el mismo alcalde, quien fue entrevistado de forma frontal y la reacción fue impresentable.

En el documental sobre la sexualidad de las chilenas se ocupó un recurso muy original. Se les pasó una cámara a distintas mujeres para que se les llevaran a sus casas y le hablaran sobre como era su sexualidad. De esta forma entraron a lo más íntimo de una mujer, que es su hogar, de la forma menos invasiva existente. Los resultados fueron sorprendentes. Solas frente a una cámara estas mujeres hablaron desde el corazón. Contaron sobre como hacían el amor, cuantas veces, como les gustaba y como no les gustaba. Pero lo más impactante fue cuando algunas de estas mujeres, sin que ningún periodista estuviese presionando, tocaron temas de violencia, de abusos infantiles y llevaron a un nivel de profundidad un programa, que realmente me hizo dudar que fuera emitido por nuestra tele.

Y en el caso del reportaje a los juicios de los mapuches en la octava región, quedó también muy claro, con datos y simplemente con la imagen, como la justicia discrimina a los mapuches y como el Estado aplica la ley Antiterrorista en casos francamente ridículos. La secuencia donde un juez obliga a apagar la cámara al periodista segundos antes que comience un juicio “público” a un grupo de mapuches fue un acierto, que refleja el espíritu del programa. El periodista no apagó la cámara y tras una discusión con el juez fue expulsado de la sala. Censura en su máxima expresión que quedo en evidencia ante todo un país, o más bien ante los pocos que lo vieron.

Por supuesto que a un programa como este no le ha ido bien. Aunque no manejo las cifras del rating, las graves denuncias hechas no han causado ningún impacto público, lo que refleja que no debe ser de lo más visto. En fin. A veces lo bueno es para los que cachan no más.tv


Ficha técnica
Canal: TVN
Horario: Martes después de "Dispajeras"
Productora realizadora: Nueva Imagen

2 comentarios:

Guau dijo...

Felicito tu espíritu blogístico y me alegro que hayas creado un nuevo espacio. No opino porque honestamente no he visto el programa. Sin duda, lo haré.

Guau

Anónimo dijo...

lejos es uno de los programas que mas me gustan!!!!! me gusta mucho la forma de como dan a conocer sus temas. y bueno tambien me alegro de tu nuevo blog