lunes, 12 de febrero de 2007

The Real Complot

¿No será más apropiado que los noticiarios, sobretodo televisivos, nos informaran sobre como funciona el Transantiago en vez de decirnos una y otra vez que las micros no pasan? ¿No será mejor enfocar las noticias sobre el nuevo sistema de transporte de una manera más positiva, donde no sólo se vean las frases de aquellas personas que no entienden los mapas, o no saben que micro tomar? Está claro que no ha sido el mejor de los inicios de un sistema, pero ¿de que otra forma pensaron que iba a ser? Nadie pensaba, espero, que este 10 de febrero la vida iba a seguir igual, como si nada hubiese ocurrido. Se les recuerda que se cambió por completo el sistema de transporte de una ciudad de más cinco millones de habitantes. Es quizás el cambio más grande que ha sufrido esta capital en décadas.

Pocos medios han visto con perspectiva este nuevo sistema. Desde hace semanas que viene a diario mostrando cuñas de personas que reclaman y reclaman que nadie los informa. Nunca muestran a alguien diciendo que si entendió el mapa, que comprende lo difícil que es el cambio, o por último a alguien que diga que cualquier cosa es mejor que las micros amarillas. No. Puras críticas. En los medios televisivos está el verdadero complot al Transantiago.

Evidentemente, no digo que los medios tienen que omitir la falta de micros, sino que pueden darle un enfoque más constructivo a la información para no predisponer a la población a odiar a un sistema que no lleva ni una semana funcionando.

Ya son tantos los despachos que en diversos canales nos muestran a personas despotricando contra todo. Ya son tantos los despachos en que los periodistas nos dicen que las micros no pasan. Incluso he escuchado algunas notas que han planteado la posibilidad de que el sistema fracase. ¿Serán órdenes superiores que les dirán a estos periodistas que busquen las opiniones contrarias al sistema, que armen sus notas evitando mostrar algo que funcione bien? ¿Venderá más decir que hay un “caos en la capital”, que ver la situación con más perspectiva y profesionalismo e informar sin alarmar a los televidentes con palabras como “caos”, por ejemplo?

¿Los noticiarios se mueven por los intereses de sus asupiciadores y del rating o por el interés en que sus televidentes puedan formar su propia opinión a través de una buena información? La respuesta es obvia. Un dato conocido: el valor de los treinta segundos de publicidad en el horario de las noticias es el más caro del día. ¿Les importa ser objetivos con las noticias, aunque eso signifique que pierdan algunos puntos de rating, o prefieren meter un poco de sensacionalismo barato con tal de tener más rating y por ende, más auspicios? Está más claro que el agua.tv

lunes, 15 de enero de 2007

Comentario de hoy: Cirugía de Cuerpo y Alma

Qué lamentable es Cirugía de Cuerpo y Alma. Es un monumento al morbo. Llega a ser vomitivo. Veámos las razones...

Reconozco que no vi el programa entero. Me basta con lo que veo haciendo zapping. Vi primero a una señora que mostraba sus pechugas caídas y el doctor, con esa maldita voz de autoridad que tienen todos los fucking doctores, le decía una y otra vez que tenía las pechugas caidas con exceso de grasa y todo eso. Y la señora imperterrita, aceptando la humillación nacional por poder operarse. Un gran y sucio chantaje. Apenas empezó la sangrienta operación cambié de canal. Hay cosas que no se pueden tolerar. Es un asunto de estómago.

Después de pasar un rato por Desperate Housewives y un partido de la sub-20 argentina volví a Cirugia y me encontré con DJ Electra contando su vida. Al rato la vemos en calzones y sostenes junto al doctor que le dice "a ver Carolina, ¿qué pasa con tu poto?". En ese momento la cámara enfoca al alicaido y celuliento poto de la ex-granjera. En esos momentos uno se pregunta por qué las personas llegan a mostrar sus más profundos traumas o complejos en televisión. Es extraño el factor humano en esta televisión hiper-realista, pero que felices se deben sentir los productores del espacio con que la gente muestre lo que sea con tal de ser enchulado. Da para un análisis sociológico que yo no voy a hacer porque no soy sociólogo.
Sigamos con el programa. Al poco rato ya vemos a Electra en el pabellón con su bata. Segundos después nos regalan un primer plano de su poto. Así, sin ningún tapujo ni colaless. Y el doctor empieza a describir las zonas en las que le sobra grasa y las marca con un plumón por si hay dudas. Después remarca las zonas donde el trasero de la DJ está falto de cazuelas. Cuando ya tenemos claras sus falencias traseras comienza el proceso de lipoescultura, del que vi escasos segundos. Me pareció repugnante y altamente humillante ver como los doctores le bombeaban la grasa con unos embolos y después la colaban para botarle el agua y así volver a reinsertarsela en las zonas donde su poto está chupado. ¡Qué asco! De verdad, un asco de programa. Después de eso el programa no se tolera más. Nunca más. Da rabia que a veces censuren escenas de películas por que tienen alguna linda y estimulante escena erótica y den estas grasientas asquerosidades, bajo un supuesto marco médico que en realidad es puro morbo.

Punto aparte para el doble estándar de MEGA. Muestran potos y pechugas en situaciones bastante más violentas y poco atractivas que en una romántica escena de película, o osados y eróticos bailes donde los integrantes del team perrean, es decir simulan como tiran los perros, a las 4 de la tarde, con canciones de reggaton, cuyas letras distan de ser inocentes, y después pasa comerciales contra el aborto, contra el divorcio, y tiene al despreciable cura Hasbún en pantalla... Absolutamente incomprensible.tv


Ficha Técnica:
Nombre: Cirugía de Cuerpo y Alma
Horario: Domingos, 22.00 hrs.
Canal: MEGA
Productora realizadora: Calypso

jueves, 21 de diciembre de 2006

Crítica de hoy: Piel de Jaguar




En uno de los momentos más impresentables de la televisión chilena en muchos años, existen pocos programas rescatables en la parrilla nocturna de este fin de 2006. Uno de ellos es Piel de Jaguar de TVN. Consiste en una serie de reportajes muy distintos entre sí, pero con un hilo común que se refiere a un chile moderno que muchas veces no enfrenta sus temas.


El programa trabaja un estilo documental, donde existe una cámara impertinente, un periodismo bastante más audaz que el que vemos a diario y una propuesta audiovisual moderna y muy ajustada al programa, algo muy pocas veces visto en nuestra plana televisión.
Una de las grandes virtudes del programa es que demuestra que si se puede hacer periodismo con opinión sin caer en el panfletarismo. El periodismo en Chile suele ser un periodismo tibio, amarillo, que no se mete con quien no le conviene, que usa esquemas clásicos de la teoría periodística, muchas veces obsoletos y que, lamentablemente, trabaja con un respeto o miedo excesivo frente a personas con las que hay que ser más punzante.

Entre otros temas tratados en Piel de Jaguar destacan la investigación sobre las extrañas muertes en Aysén, la radiografía sobre la sexualidad de las chilenas y el reportaje sobre los juicios a los mapuches.

En el primero, sobre las muertes de Aysén, el documental estableció una verdad periodística sobre la imposibilidad de que los jóvenes se hubiesen suicidado y dejo extremadamente claro el increíble tráfico de influencias, en donde están metidos jueces y el mismo alcalde, quien fue entrevistado de forma frontal y la reacción fue impresentable.

En el documental sobre la sexualidad de las chilenas se ocupó un recurso muy original. Se les pasó una cámara a distintas mujeres para que se les llevaran a sus casas y le hablaran sobre como era su sexualidad. De esta forma entraron a lo más íntimo de una mujer, que es su hogar, de la forma menos invasiva existente. Los resultados fueron sorprendentes. Solas frente a una cámara estas mujeres hablaron desde el corazón. Contaron sobre como hacían el amor, cuantas veces, como les gustaba y como no les gustaba. Pero lo más impactante fue cuando algunas de estas mujeres, sin que ningún periodista estuviese presionando, tocaron temas de violencia, de abusos infantiles y llevaron a un nivel de profundidad un programa, que realmente me hizo dudar que fuera emitido por nuestra tele.

Y en el caso del reportaje a los juicios de los mapuches en la octava región, quedó también muy claro, con datos y simplemente con la imagen, como la justicia discrimina a los mapuches y como el Estado aplica la ley Antiterrorista en casos francamente ridículos. La secuencia donde un juez obliga a apagar la cámara al periodista segundos antes que comience un juicio “público” a un grupo de mapuches fue un acierto, que refleja el espíritu del programa. El periodista no apagó la cámara y tras una discusión con el juez fue expulsado de la sala. Censura en su máxima expresión que quedo en evidencia ante todo un país, o más bien ante los pocos que lo vieron.

Por supuesto que a un programa como este no le ha ido bien. Aunque no manejo las cifras del rating, las graves denuncias hechas no han causado ningún impacto público, lo que refleja que no debe ser de lo más visto. En fin. A veces lo bueno es para los que cachan no más.tv


Ficha técnica
Canal: TVN
Horario: Martes después de "Dispajeras"
Productora realizadora: Nueva Imagen